¿VALE LA PENA INVERTIR EN FORMACIÓN EN LOS TRABAJADORES DE UNA EMPRESA?

15.05.2018 15:17

Hoy en día, existen muchas empresas que se enfrentan al siguiente dilema: ¿invertir o no invertir en la formación de sus empleados? No es una pregunta fácil de contestar, depende de varios factores tales como pueden ser: su misión y visión, valores, cultura y, para acabar, su estrategia corporativa.

Sin embargo, para aquellas empresas que den mucha importancia al ambiente de trabajo, a la satisfacción y desarrollo de sus empleados, la formación será clave para su éxito en el mercado. La ‘American Society of Training and Development’ comparó empresas que invierten más de 1000$/ empleado-año en formación, con las que invierten menos de 150$. Las primeras obtenían un 24% más de margen comercial y un 218% más de ingresos. Asimismo, un estudio sobre formación y prácticas de negocio realizado por la multinacional inglesa Ernst & Young ha concluido en que por cada dólar invertido en formación, la media del retorno sobre la inversión es del 300%. Además, en casos excepcionales, el retorno es 30 veces superior a la inversión realizada.

Los datos citados previamente no se tienen que tomar a la ligera; invertir en formación trabajadores empresaformación realmente vale la pena. Es importante que la formación y el resto de políticas de RRHH potencien el talento, la asunción de responsabilidades y de riesgos, fomentando que el empleado piense, actúe y a veces se equivoque, pero siempre aprendiendo de sus errores.

Las empresas han de aprovechar el talento de las personas que tienen, formando y mejorando sus potenciales. En consecuencia, los directivos deben plantearse seriamente el desarrollo integral de sus empleados mediante la implementación de políticas que motiven y retengan al personal. Adicionalmente, invertir en formación para sobrevivir a la crisis y atraer clientes. Es necesario “reinventar el sistema”, para lo cual es necesario pasar por “un cambio de actitud dentro de la propia empresa” generando valor para todo el ámbito de las relaciones, tanto con sus trabajadores como con sus colaboradores, que le permitan obtener ventajas competitivas sobre su competencia.

La formación permite obtener una ventaja competitiva por la siguiente razón: permite aumentar la implicación y mantener a los trabajadores activos e involucrados en la evolución del negocio.

Ahora bien, no toda la formación es rentable, de ahí que los departamentos de RRHH tengan que hacer un esfuerzo por confeccionar Planes de formación adecuados a las necesidades reales de la empresa y de sus empleados, bien estructurados, con unos objetivos claramente marcados, unos contenidos adecuados a estos objetivos y unos buenos formadores que sepan captar la atención de los asistentes, ya que de lo contrario entraríamos en la dinámica de dar formación por darla, sin ninguna meta o necesidad clara que se traslade a la cuenta de resultados.

Finalmente, y a modo de conclusión, invertir en formación es hoy en día una cuestión importante que se está convirtiendo en un elemento clave en el buen desarrollo y expansión de las organizaciones.